Queremos que el precio no sea la excusa para que ningún niño o joven de la zona se quede fuera del agua. Nada de posar con la tabla en la orilla: aquí se aprende a surfear de verdad, con seguridad, en nuestro idioma y con instructores de la tierra.
Trabajamos con grupos muy reducidos por monitor para mantener la seguridad y la calidad, así que las plazas se llenan rápido de una semana a otra.






